Marcas Clásicas VS Apple

El mundo del smartwatch esta cambiando. A pesar de lo que algunos estudios de tendencias tecnológicas nos quieren hacer creer, el sector wearable no está en declive. Más bien, lo cierto es que tener un smartwatch cada vez es más común. Es verdad que no tiene el crecimiento al que grandes fabricantes como Samsung o Huawei están acostumbrados. Pero no se puede obviar que crece a un ritmo imparable. Esto es debido a varios factores. Uno de ellos es que el usuario cada vez ve más funciones útiles en ellos. Otro factor importante es su precio, cada vez más asequible. Y las marcas clásicas han sido las grandes perjudicadas.

Y es que, ¿por qué gastarte 200 € en un reloj que tan sólo te dará la hora? Si por el mismo precio o incluso menos puedes tener un ordenador de bolsillo. Hasta ahora la respuesta a esta pregunta solía ser el diseño, la elegancia, la distinción, etc. Pero entonces llegó Apple y dió un golpe sobre la mesa con su Apple Watch. Un smartwatch al la última al que a su elegante y cuidada estética le añadió el valor de correas de diseño de reconocidas marcas como Hermés.

Puedes encontrar smartwatch de corte clásico más asequibles, como el Asus Zenwatch 2 o el Garmin Vivomove HR.

Las marcas clásicas contraatacan

De esta realidad se hace eco el Wall Street Journal. En un reciente artículo afirma que la prestigiosa marca suiza Tag Heuer estaría preparando un smartwatch destinado a competir con el Apple Watch tanto en precio como en prestaciones. Y no es la única, ya que Fossil ya se ha subido al carro y presenta en su catálogo algunos modelos como el Fossil Q Venture Gen 3 a un precio muy llamativo.

Esta es la realidad del wearable. Una realidad en la que las marcas clásicas deciden no quedarse de brazos cruzados mientras marcas ajenas históricamente a la fabricación de relojes se quedan con una importante parte del pastel. Tan sólo hay que ver como marcas como Tous vende en su web pulseras cuantificadoras de la mano de Samsung. O còmo Diesel ya posee su propia línea de smartwatch.

Estos son sólo algunos ejemplos de un cambio que, aunque lento, avanza imparable. Probablemente llegue el día en que se convierta en un elemento indispensable en nuestras vidas. Y ya no sólo atendiendo a aspectos quizás más superficiales como puede ser ver un WhatsApp al instante (que también podría ser algo urgente). Más bien se trata de encajar en el estilo de vida saludable al que afortunadamente se dirige la sociedad.

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